Tierra Santa es sin lugar a dudas el lugar espiritual más importante de todo el mundo. Este territorio fue testigo de los acontecimientos más importantes en la vida de Jesucristo, y es sumamente venerado por las tres religiones más grandes del planeta: Cristianismo, Judaísmo e Islam.

Recientemente la Biblioteca Nacional de Israel ha hecho públicas las primeras fotografías tomadas de este histórico lugar. Estas tienen más de 150 años de antigüedad y en ellas apreciamos bellas imágenes del Monte de los Olivos, el Muro de los Lamentos, el Santo Sepulcro, etc.

A continuación te mostraré algunas de ellas.

La vista general del Monte de los Olivos y el jardín de Getsemaní en Jerusalén. Fotografía tomada durante la década de 1880. Forma parte del álbum de L. Florillo. EFE/Jacob Wahrman Archive

Las imágenes que ahora se exponen (aproximadamente 50) fueron en su mayoría donadas a la Biblioteca Nacional tanto por fotógrafos como por coleccionistas que las fueron comprando durante los años.

El método de impresión utilizado en la mayoría de ellas fue el de copia a la albúmina, un procedimiento de positivado en papel, en el cual las imágenes eran impresas en un papel muy fino cubierto de albúmina.

Personas judías rezando en el Muro Occidental, también conocido como Muro de las Lamentos, en la ciudad Vieja de Jerusalén, alrededor de 1880. EFE/Jacob Wahrman Archive

El peso, precio y dificultad de manejo de las cámaras fotográficas de aquella época generaban que fuera difícil para los turistas y peregrinos que visitaban la región tomar sus propias imágenes, así que fotógrafos profesionales vendían sus fotografías para que los visitantes se llevaran algún recuerdo de su peregrinación.

Gran parte de las que ahora se dan a conocer son obra de los fotógrafos Félix Bonfils -un francés que fue uno de los primeros fotógrafos comerciales en retratar Oriente Medio- y el italiano Luigi Fiorillo.

El interior de la Iglesia de la Natividad en Belén durante la década de 1880. Es el sitio más antiguo utilizado continuamente como lugar de culto en el cristianismo, y la basílica es la iglesia principal más antigua de Tierra Santa. Forma parte del álbum de L. Florillo. EFE/Jacob Wahrman Archive

Los retratos evidencian lo bien que se han preservado hasta nuestros días tanto edificios históricos y religiosos como las pequeñas callejuelas y rincones de Tierra Santa.

Sin embargo, una de las principales diferencias radica en el comportamiento y normas de conducta de la población, algo que queda en evidencia en la imagen del Muro de los Lamentos, sitio de culto más sagrado para la religión judía, donde se ve gente de distintas etnias y a hombres y mujeres mezclados, algo impensable en la actualidad, donde se segrega a las mujeres de los hombres.

La puerta de Damasco, una de las principales entradas a la Ciudad Vieja de Jerusalén. Fotografía tomada en 1899. EFE/Bruno Hentschel

«Se puede aprender mucho más del siglo XIX en Palestina en base a estas fotografías que de memorias o libros», menciona Weissblei. «Se pueden ver cosas que no leerán en otro lugar o no encontrarán en absoluto», agrega.

La vida cotidiana de un barrio cristiano. Fotografía tomada alrededor de 1870. Forma parte del álbum de Félix Bonfils. EFE

Un ejemplo, señala: las manchas en las ropas de los residentes que ilustran un detalle que no cuentan los libros de historia, la suciedad de la gente, que vivía en condiciones higiénicas muy pobres en una Tierra Santa que, 150 años más tarde, sigue recibiendo el asombro de turistas y la fe de peregrinos entre sus calles y muros.