“Cuando te conviertas en un esclavo del teléfono móvil, perderás tu libertad”, fue la advertencia del Papa Francisco este sábado 13 de abril en una audiencia en el aula Pablo VI en el Vaticano.

En este encuentro el Santo Padre pidió a los jóvenes liberarse de la dependencia de sus teléfonos móviles y de muchas otras dependencias. “El teléfono móvil es una gran ayuda, es un gran progreso; hay que usarlo, es bueno que todos sepan cómo usarlo”, dijo el Papa Francisco, pero también resaltó que se corre el riesgo de convertirlo en una adicción.

“El teléfono móvil es para la comunicación: es tan agradable comunicarse entre nosotros. Pero tengan cuidado, que existe el peligro de que esta droga, cuando el teléfono se hace una droga, el peligro es reducir la comunicación en contactos simples: La vida no se trata de ponerse en contacto con los demás: se trata de comunicación. Es para comunicarse”, aseguró el sucesor de San Pedro.

No es la primera vez que el Papa Francisco hace referencia a este tema. En el 2015 dijo que los celulares y otros tipos de comunicación moderna pueden ser un obstáculo para la convivencia familiar porque “la pueden obstaculizar si se convierten en un modo de sustraerse a la escucha, de aislarse de la presencia de los otros, de saturar cualquier momento de silencio y de espera, olvidando que el silencio es parte integrante de la comunicación”.

Finalmente, el Papa Francisco invitó a los jóvenes a que “no dejen de soñar a lo grande: soñar a lo grande. Esto es algo hermoso para los jóvenes: soñar a lo grande; y desear un mundo mejor para todos. No se conformen con la mediocridad en las relaciones entre ustedes, en el cuidado de vuestra interioridad, en la planificación de vuestro futuro, en el compromiso por un mundo más justo y más bello”.