En cierta ocasión un grupo de peregrinos de Padua visitó al Papa Francisco. El Santo Padre los recibió con alegría y contó a los fieles una anécdota sobre San Antonio de Padua, un santo muy popular en Argentina y en muchos otros países por ser invocado por las muchachas solteras que quieren conseguir novio.

Con bastante humor, el Papa Francisco les contó que estas señoritas le piden a San Antonio que venga un novio de la siguiente manera: «Cuando tienen 20 años, le piden a San Antonio que venga, que tenga y que convenga’. Luego a los 30 años, si no ha llegado (el novio), vuelven: ‘San Antonio, que venga y que tenga’. Y a los 40: ‘¡San Antonio, que venga, como sea!»

Oración a San Antonio de Padua para salir de la Friendzone

No es necesario poner de cabeza una estatua o estampita de San Antonio. Eso solo es una supersticiosa y deformada manera de vivir la fe. Lo correcto es pedir su intercesión con mucha fe con una oración exponiéndole nuestras necesidades. Si necesitas una oración para salir de la «friendzone», puedes usar esta:

«Tú que estas lleno de gloria, amor, bondad y muchas virtudes que Dios te otorgo para que pudieras realizar grandes milagros para las personas de este universo tan grande.

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Te aclamo hoy a ti que eres bueno con todo aquel que necesita tu ayuda, que eres piadoso con todo aquel que busca la felicidad de tener un amor ideal a su lado, tú que estas amor te imploro puedas concederme la dicha y la felicidad de poder encontrar el amor que me acompañara siempre, para poder encontrar a esa persona ideal, mi otra mitad, el complemento a mi vida, la pieza que me falta para armar mi mundo.

Te pido que me ayudes a encontrar esa alma gemela que espera por mí que piensa en mí, preguntándose también en que parte del mundo estaré, pensando en el momento que podamos unir nuestras mentes, nuestro cuerpo, nuestro espíritu, nuestros corazones.

Sé que tú me escucharas y me ayudaras con mis plegarias pidiendo por mí al niño Jesús con quien estuviste siempre y al dios padre todo poderoso que te brindo de tantos dotes, de gloria y bendición para que así mi alma encuentre la felicidad junto a mi amor eterno. Amen».