Todos hemos oído hablar de Moisés, una de las figuras más importantes del Antiguo Testamento. Su figura ha sido representada innumerable de veces por muchos artistas, entre ellos Miguel Ángel. Pero la enorme escultura del «Moisés» de Miguel Ángel tiene un extraño detalle que llama mucho la atención: ¡tiene cuernos!

¿Se tratará de alguna burla del artista? ¿tal vez de alguna forma de protesta en una de sus obras más famosas en toda la historia del arte?

En realidad, ni lo uno ni lo otro. De hecho, Miguel Ángel no fue el primero en representar a Moisés con esos enigmáticos cuernos. Este curioso detalle sobre la cabeza de Moisés se puede ver en pinturas colocadas en antiguos murales y templos católicos. Aquí algunos ejemplos:


Pintura mural danesa, con Moisés en diversas escenas (Keldby, en torno a 1325).

Moisés revelando la Ley, de la biblia de Bury (Abadía de Bury St. Edmunds, Inglaterra), comienzos s. XII

¿Por qué Moisés es representado con cuernos?

A finales del siglo IV San Jerónimo de Estridón, padre y doctor de la Iglesia, tradujo la Biblia desde el griego y el hebreo al latín. El monumental trabajo de traducción le tomó 40 años y durante muchos siglos fue considerada la Biblia oficial de la Iglesia Católica.

San Jerónimo traduciendo la Biublia.

Sin embargo, a pesar de ser una gran santo, su traducción no fue perfecta. Precisamente un pequeño error de traducción de San Jerónimo dio origen a los famosos cuernos de Moisés.

Cuando San Jerónimo tradujo Éxodo 34, 35 se encontró con una palabra compuesta por las letras KRN (en hebreo no se escriben las vocales) la cual puede ser interpretada como keren (radiante, luminoso, con rayos de luz) o karan (cuerno).

Hoy la mayoría de Biblias traducen aquel pasaje de la siguiente manera: “Y los Hijos de Israel vieron entonces que rayos de Luz emanaban de la tez del rostro de Moisés”.

San Jerónimo, en cambio, erró y lo tradujo así: “Y los Hijos de Israel vieron entonces que cuernos emanaban de la tez del rostro de Moisés”.

Y sí, «gracias» al fail del buen San Jerónimo durante siglos muchas representaciones de Moisés tuvieron cuernos. Lo curioso es que en tiempos de Miguel Ángel ese error ya había sido detectado, sin embargo el prefirió ponerle cuernos porque así siempre se había hecho.