Curiosidades

Las 3 excusas más tontas para evitar el ayuno y abstinencia de Cuaresma

La Cuaresma es un tiempo de preparación la la más grande de las fiestas cristianas: La Pascua. Por eso la Iglesia nos pide que acompañemos este tiempo de pequeños sacrificios entre los que destacan el ayuno (Miércoles de Ceniza) y la abstinencia (Todos los viernes de Cuaresma).

Sin embargo, no son pocos los católicos que inventan excusas para evitar esta disciplina de la Iglesia. Aquí nombraré las 3 más comunes y te explicaré por qué son realmente tontas.

1) «Mejor ayuna de no comer a tu hermano»

Por «no comer a tu hermano» se entiende el no hablar mal del prójimo, evitar las calumnias, los insultos, etc. Todo eso está muy bien ¿pero qué usar eso como reemplazo de las penitencias cuaresmales que nos pide la Iglesia? Se supone que lo de «no comer a tu hermano» lo haces todos los días de tu vida y no solo en Cuaresma.

Ante esto muchos podrán decir que son conscientes de que durante todo el año han pecado de «comer a su hermano» y que aprovecharán la Cuaresma para corregir ese defecto. Eso está perfecto. Estas personas deben saber lo útil que les puede resultar el ayuno y la abstinencia para conseguir ese objetivo. La Iglesia no nos sugiere cosas inútiles.

2) «El mejor ayuno es compartir con los que no tienen»

De nuevo aquí lo que se busca saltarse los preceptos de la Iglesia con una frase dulzona.

Compartir con los que no tienen es un acto muy bueno. Es más, la Iglesia también nos pide que en Cuaresma reforcemos esta práctica. Sin embargo, este acto no entra en la categoría de ayuno, sino en las obras de caridad.

Por lo tanto, es tramposo querer reemplazar los sacrificios cuaresmales con obras de caridad (a menos que tu diócesis o conferencia episcopal así lo haya dispuesto). Ambas pueden ir perfectamente de la mano.

3) «Misericordia quiero y no sacrificios, dice el Señor»

Este es uno de los favoritos de muchos ya que corresponde a una frase dicha por el mismo Jesucristo en Mateo 9, 13. ¿Acaso nos atreveremos a contradecir a la Santa Biblia? Claro que no, pero debemos interpretar correctamente ese texto en su contexto. Recuerden que el primero en descontextualizar la Biblia fue el demonio.

El contexto de esta expresión es sencillo. Jesús se encuentra con un recaudador de impuestos llamado Mateo y va a comer a su casa. Muchos publicanos y pecadores se enteraron del hecho y fueron a comer con ellos. Al ver esto los fariseos interpretaron que Jesús había quebrantado la ley, así que Jesús les responde primero de forma irónica diciendo «No necesitan médico los que están fuertes sino los que están mal«. Y luego agregó «Misericordia quiero, que no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores«.

Jesús se mostró misericordioso con los pecadores y de paso aprovechó para criticar la hipocresía de los fariseos quienes cumplían la ley y hacían sacrificios solo para ser vistos y admirados. Por eso algunos capítulos antes nuestro Señor explicó cómo debería ser un correcto ayuno:

«Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará«. Mateo 6, 16-18.