El algoritmo de Facebook está cada vez más loco.

Un aparente «error» en el algoritmo de Facebook está borrando reiteradamente los posts de personas que publiquen esta frase de San Agustín en sus muros personales. Lo peor del caso es que luego de borrarlos envía una notificación a los usuarios informándoles que su publicación va en contra de sus estándares de discursos de odio.

El insólito hecho fue descubierto por Dominic Bettinelli luego de notar que dicha frase de san Agustín había sido borrado de sus muros de Facebook. Posteriormente, él mismo publicó dicha frase recibiendo la misma censura de parte de Facebook.

La frase de San Agustín

Según los estándares de Facebook esta frase de San Agustín es ofensiva:

«Nunca asumamos que si vivimos vidas buenas estaremos sin pecado; nuestras vidas deben ser elogiadas solo cuando continuamos pidiendo perdón. Pero los hombres son criaturas sin esperanza, y cuanto menos se concentran en sus propios pecados, más interesados ​​se vuelven en los pecados de los demás. Buscan criticar, no corregir. Incapaces de excusarse, están listos para acusar a otros». San Agustín de Hipona.

Notificación sobre la supuesta infracción.

Bettinelli cuenta en su blog personal que dicha frase corresponde a una de las muchas homilías de San Agustín incluida en la liturgia católica.

«¿Discurso del odio?», se pregunta Bettinelli, «Es lo opuesto al discurso de odio. Es un llamado para que las personas dejen de enfocarse en los pecados de los demás y se concentren en los propios. Agustín simplemente está reformulando las propias palabras de Jesús del Evangelio: ‘¿Por qué notas la astilla en el ojo de tu hermano, pero no percibes la viga de madera en tu propio ojo?’ (Mateo 7: 3)».

TE PUEDE INTERESAR:  Canta y camina: el secreto de San Agustín para ser feliz

Más sorpresas

Al tratarse de una censura injusta, Bettinelli informó a Facebook sobre el error que había cometido su algoritmo y solicitó que fuese una persona real la que revisara si la cita del santo contenía algún mensaje negativo.

Mientras tanto, publicó en su cuenta personal la captura de pantalla de su censura. Para sorpresa suya, el algoritmo de Facebook consideró que dicha captura también infringía sus políticas.

Segunda notificación de infracción.

Por el momento Bettinelli no sabe cómo proceder (tampoco sus dos amigos sacerdotes) ya que una notificación más de Facebook implicaría que su cuenta sea dada de baja.