Hoy les traigo el testimonio de una joven hermana ex evangélica que se convirtió al catolicismo gracias a unos videos en Youtube. El testimonio original en portugués lo pueden leer en Sou Católico e sou Feliz, pero aquí lo tienen en español:

«Fui vencida por la verdad»: Se convierte al Catolicismo gracias a videos en Youtube

Fui vencida por la Verdad. Es lo que suelo decir cuando alguien me pregunta el motivo de haberme convertido en católica. Por eso decidí escribir un breve relato de mi pequeña historia porque para muchos el cambio todavía asusta y la gente no entiende cómo fui «capaz» de hacerme católica.

Fui protestante por dieciocho años. Desde muy pequeña yo voy a la iglesia, crecí en las Asambleas de Dios (Una denominación Pentecostal) y allí permanecí hasta más o menos los doce años de edad.

A partir de ahí todo fue cuesta abajo. Entré a la secta M12. Es un tema demasiado complicado para explicar en un post de facebook, pero allí participaba de encuentros en los que nos colocaban en un sitio por un fin de semana entero y nos sometían a conferencias de curación y liberación.

Yo todavía estoy al comienzo de los estudios sobre ese asunto tratando de entender el fenómeno, así que por ahora digo que se trata de un tipo de psicoterapia grupal bajo el liderazgo de pastoras desorientadas, y mucho lavado de cerebro. No quiero ofender a los miembros de la secta. Las respeto como almas inmortales, sin embargo tengo que decir la verdad de lo que sé, y lo sé por experiencia directa y continua.

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No era bonito. Ellos abrían las heridas de mi alma y me daban paliativos para que ellos pudieran abrirlas cuantas veces sean necesarias hasta que yo estuviera bastante domesticada ¡era terrible! Además de las humillaciones a las que estaba sometida y la vigilancia constante de las mínimas decisiones que tomaba en mi vida. Una sumisión total.

Bien, viví en ese caos por seis años, nunca satisfecha, siempre con aquel vacío enorme en el pecho. Salí de la secta después de un término de noviazgo muy doloroso y empecé a frecuentar otras iglesias protestantes, bautistas, presbiterianas, etc.

En un tiempo difícil, en el que vivía de crisis en crisis, con depresión y ansiedad, automutilación y perdida en el dolor que el subjetivismo atroz y la incomprensión de lo que la vida realmente me causaba, conocí al filósofo y profesor Olavo de Carvalho. Y mi vida cambió.

Estaba viendo videos en YouTube cuando el youtuber Nando Moura, explicando sobre la decadencia a la que estamos metidos, citó al profesor Olavo y me fui para saber quién era; fue una chispa de esperanza que me invadió cuando conocí al profesor porque por primera vez en la vida yo oía a alguien hablar con veracidad, sin taponar y con una inteligencia extraordinaria, un maestro que enseña y un padre que aconseja.

En cuanto al catolicismo, lo que me hizo empezar a pensar en el asunto fue cuando él dijo: – la fe no es creer por creer, la fe es confianza en una persona real, Nuestro Señor Jesucristo; es posible que usted pueda creer lo que quiera pero si no confía en la persona real de Cristo usted no es cristiano – eso fue en el podcast de él con Yuri Vieira, y a partir de ahí fui tomada por un anhelo de buscar la verdad.

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Soy una persona bien determinada. Siempre haré lo necesario para seguir en la dirección de lo que creo. Así fue en los años en los que permanecí sola en la secta, y así también lo hice en relación a la Santa Madre Iglesia Católica, contrariando a mis padres que son practicantes en el protestantismo. Comencé a ver los videos del padre Paulo Ricardo y a estudiar sobre la doctrina de la Iglesia, relatos de algunos alumnos del Profesor, la vida de los santos, etc.

Sin embargo, todavía tenía miedo de hacerme «idólatra». Yo estaba muy influenciada por las cosas que había aprendido. En la secta decían que el catolicismo era totalmente satánico, cosa abyecta y que me llevaría directamente al fuego del infierno. Y había otra cosa con a la cual yo no podía manejar que era la libertad para la cual yo estaba siendo llamada. Yo era un pajarito recién liberado por los lazos del amor divino que, a veces, se veía queriendo volver a la jaula, entonces la conversión no fue un proceso fácil.

En una clase el Padre Pablo expresa el por qué de ser católico y no protestante. Él explica la diferencia entre la teología de Lutero y la teología católica bajo las luces de Santa Teresa de Lisieux. Entonces cedí totalmente cuando él dijo que podemos ser santos, que no estamos condenados a ser pobres cerdos inmundos en el fango del pecado. ¡Sí! ¡Podemos ser santos! Aquello iluminó mi inteligencia, mi voluntad y abrí mi corazón a la verdad. Eso sí fue liberador, ya que las cadenas que atan mi ser ya no existían más. Yo estaba libre.

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Luego muchas cosa sucedieron. Me convertía en alumna en el curso online de filosofía, entré a la catequesis y fui transformada por el amor de Dios que es Santo y hace de pecadores santos.

Por supuesto que todavía soy un bebé en la fe y en los estudios, pero he recibido de regalo la devoción a la Virgen, ¡salve a María! que tanto me ayuda. Entiendan de una vez, no soy idólatra y católicos no adoran imágenes. Somos hijos de la Santa Sede, la Iglesia de dos mil años y nada de lo que digan lo cambiará.

«Hermanos, corramos hacia la meta que es Cristo nuestro Señor, corazones en lo alto!
Caritas Christ Urget Nos. El amor de Cristo nos impulsa.

«Hacemos una armonía cuyo resultado sea la conquista de la verdad».