Quien nunca haya dicho alguna grosería que tire la primera piedra.

Ya sea por enojo o por un acto reflejo ante un susto o un golpe, ha todos se nos ha escapado algún insulto, mala palabra o grosería. ¿Pero podemos decir que esto es un pecado? Muchos han convertido en esa forma de hablar algo cotidiano, en otros casos para muchos las groserías no son dichas con mala intención. ¿Estarán ellos faltando a algún mandamiento de  la ley de Dios?



Si quieres saber la respuesta, no te puedes perder esta breve pero clara explicación del youtuber y sacerdote, el padre Montijo.

¿Y ustedes qué opinan?

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