El doctor Leandro Rodríguez Lastra fue declarado culpable por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público al haberse negado a realizar una «interrupción legal del embarazo» en Argentina. Fruto de este «delito» el médico salvó la vida de un niño por nacer que ya fue dado en adopción.

El juez, Álvaro Meynet, dio a conocer su veredicto esta mañana y en los próximos días informará la pena que recaerá sobre este médico. Esta puede ser de hasta 2 años de prisión en suspenso e inhabilitación para ejercer la medicina.

Las razones de su condena

El 2 de abril del 2017 llegó al hospital de Cipolletti (Río Negro, Argentina) una joven de 19 años luego de haber consumido pastillas de Oxaprost con un proceso abortivo en curso.

Días antes de este hecho, el ginecólogo Rodríguez Lastra solicitó un informe psiquiátrico, un requisito no establecido en la ley que ha sido interpretado como una negación a la asistencia sanitaria.

La adolescente permaneció dos meses y medio internada en el hospital de Cipolletti a la espera de una interrupción de su embarazo que el doctor Rodríguez Lastra se negó a ejecutar.

Finalmente, la joven fue sometida a una cesárea y el bebé dado en adopción de forma inmediata. Según sus abogados, la joven sufrió daños irreparables en su psiquis, aunque no han podido determinar si esto se debe a la continuación de su embarazo o al trauma por haber sido abusada y embarazada por un familiar.

El Ministerio Público Fiscal estuvo presidido por Santiago Márquez Gauna y Anabela Camporesi, quienes afirmaron en su acusación que «el ginecólogo hizo todo lo posible para no hacer la ILE (Interrupción Legal del Embarazo) pese a que en ese entonces no era objetor de conciencia», por lo que lo definieron como un obstructor.