¿Se han dado cuenta que este mes muchas empresas están cambiando los logos en sus redes sociales por una bandera multicolor? Es que en junio la comunidad LGBTIQ ha decidido celebrar el mes del «orgullo gay«.

Eso me hizo que pensar que los católicos tenemos mucho que celebrar en junio. Cosas realmente trascendentales en la historia de la Iglesia. Es más ¡Junio debería ser el mes del orgullo católico!

Aquí les cuento mis 5 razones por las que junio debería ser el mes del orgullo católico:

1) Pentecostés (9 de junio)

La Biblia nos cuenta que «Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos [los seguidores de Jesús] reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo».

La biblia nos dice que luego de esto, Pedro, como cabeza de la Iglesia, se levantó y comenzó a predicar las maravillas del Señor. ¡Ese día nació la Iglesia Católica!

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2) Solemnidad de la Santísima Trinidad (16 de junio)

La Santísima Trinidad es el dogma más importante de la Iglesia Católica. Todos los fieles cristianos creemos, sin lugar a negociaciones doctrinales, en tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu Santo) que a la vez son un solo Dios.

También, a diferencia de los Ortodoxos, creemos que en esta Trinidad de Personas, el Hijo es engendrado del Padre por una generación eterna, y el Espíritu Santo procede por una procesión eterna del Padre y el Hijo.

Esta es la doctrina central del catolicismo.

3) Corpus Christi (20 de junio)

Los católicos tenemos la plena convicción de que nuestro Señor Jesucristo se encuentra realmente con todo su cuerpo, sangre, alma y divinidad en cada hostia y vino consagrados cuando el sacerdote repite las mismas palabras que Cristo en la Última Cena: “Tomen y coman; esto es mi cuerpo…” (Mt, 26, 26-28).

Jesús vivo en la Santa Eucaristía es un gran regalo que el Señor nos ha dado. ¡Qué maravilla ser católicos y poder tener ese encuentro con el Señor en Espíritu y verdad!

4) Día del Papa (29 de junio)

Cada 29 de junio, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles, recordamos a estos grandes testigos de Jesucristo y, a la vez, hacemos una solemne confesión de fe en la Iglesia una, santa, católica y apostólica. Ante todo es una fiesta de la catolicidad.

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También celebramos el día del Papa, ya que San Pedro fue el primero de ellos. El Romano Pontífice, como Sucesor de Pedro, es el principio y fundamento perpetuo y visible de unidad así de los obispos como de la multitud de los fieles. Es Pastor de toda la Iglesia y tiene potestad plena, suprema y universal. Es el Vicario de Cristo.

5) Santos Protomártires de la Iglesia Romana (30 de junio)

Tanto el historiador pagano Tácito, en su obran Annales, como el Papa Clemente, en su Carta a los Corintios, testifican que muchos cristianos sufrieron martirio en medio de indecibles tormentos con la persecución desencadenada por el emperador Nerón después del incendio de Roma, en el año 64. 

Algunos de ellos fueron quemados como antorchas humanas en los banquetes nocturnos, otros crucificados o echados como alimento de animales salvajes. Estos mártires murieron antes que San Pablo y San Pedro y son llamados «Los discípulos de los Apóstoles».

Es un buen día para recordar que los católicos siempre hemos sufrido persecución. Así fue al principio con severa violencia física. Así lo es hoy con violencia física, pero sobretodo ideológica.